Feliz día del niño! dicen por las calles. Ojalá fuera un infante, ojalá mi día fuera feliz; les respondo con la boca cerrada, y la mirada tensa a mis pies.
Al abrir los ojos, solo pude darme cuenta de una cosa: el sol. El sol brillaba, cosa que no pasa normalmente cuando yo me levanto para ir a la escuela; después de 2 segundos de pensarlo.. me di cuenta, eran las 7:30, y yo acababa de despertarme. Escucho a mi madre por el pasillo, y me pregunto por que no me desperto? claro, día del mocoso; ella pensaba que no tendría clases, (claro que yo también lo pensaba, pero todos los de preparatoria tuvimos que ir). Me paro y me visto lo más rápido que puedo, con lo primero que encuentro: una blusa morada de mangas largas, pantalones de vestir negros, y unos zapatitos color gris. Corrí al metrobus, y sude como un puerco por que estaba atascado el metrobus de gente, y el calor se sentía hasta donde no debería sentirse tan temprano. Llegué a la escuela inhalando y exhalando como un obeso al subir unas escaleras. Me perdí la primera clase. La segunda fue: Ciencias Sociales.... (fue la peor materia que pudieron haber inventado, solo me dedico a copiar lo que esta en el pizarron y a dibujar. Junto a mi se sienta una chica de pelo negro y piel color canela, puedo decir que es una muy bella muchacha, ojos verdes, pestañas largas, algo chaparra, y muy delgada. Ella y yo somos buenas amigas, nuestros gustos son parecidos, solo que yo hablo de chicos, y ella.... de chicas. Nada sucede interesante: clase de psicología, besos al novio, clase de matemáticas (que eso me recuerda que debería estar estudiando), besos al novio, clase de historia, y clase de inglés.
Llego, otra vez, sudando como puerco a la casa, por el intenso calor, y por el exceso de población (soy yo, o el sol está más intenso últimamente?). Entro a mi casa, y como siempre deseo no haber entrado, deseo haberme quedado a dormir a la terminal de metrobus, mi madre con dolor de espalda, y su cara con ojos humados y esa sensación que parece imposible que sonría de nuevo. El novio de madre, tomando cerveza, fumando y viendo vídeos eróticos a escondidas; el perro que debe salir tres veces al día, y el hermano de 13 años que se cree de 20. Todo esto ya da para un mal día.... Le enseño la boleta a mi madre, no sonríe (a pesar de mis excelentes calificaciones), solo dice "muy bien". Luego, me grita y me regaña por lo que hago mal; esa es una de las cosas que mas me molestan de ella, no le importa lo que hago bien, nunca me felicita lo que hago bien, solo esta en busca de lo que hago mal, con una gran lupa. Me regaña por las paredes llenas de huellas; las limpio. Me regaña por las cortinas mal puestas; las arreglo. Me regaña por la alfombra al revés, la acomodo.
Después de comer un pollo seco, con tortillas duras... decido ir a imprimir en una playera, para mi novio (cumpliremos un año juntos. ) Es un tipo lindo, cariñoso y romántico. Casi no habla con las demás personas, pero yo estoy extremadamente enamorada de él. Es delgado rubio, con chinos y de una piel, blanca blanca.
Estoy a punto de ir caminando cuando mi madre, después de que me había dicho que no me iba a llevar, me dice que me regrese que si me va a llevar, por mala suerte, mientras caminaba cien pesos cayeron de mi bolsa, y los perdí. Regrese, me subí al coche, y fui a imprimirlo.Al final solo logre comprar la playera, ya que no tenían el material para imprimirlo, y lo harán el jueves.
Y ahora estoy aquí, contándole mi día a nadie. Mordiéndome las uñas por la ansias de comer un chocolate, y empezando el primer párrafo de una de mis tareas de Ciencias Sociales.
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